El santuario de La Santa de Totana se convirtió el pasado domingo, 1 de noviembre, en escenario de un emotivo homenaje musical a las víctimas del accidente ferroviario de Toledo, dentro del primer fin de semana de la décima edición del ECOS Festival Internacional de Música Antigua de Sierra Espuña.
El concierto, inicialmente previsto para el sábado 31 de octubre, se trasladó al domingo, coincidiendo con la festividad de Todos los Santos. Los músicos Marc de la Linde, a la viola de gamba, y Marina López, al órgano, ofrecieron un recital especial de música de difuntos, concebido como un espacio de recuerdo, respeto y recogimiento.
El diálogo entre ambos instrumentos y la selección de las piezas interpretadas dieron forma a una tarde marcada por la emoción y el silencio, en la que el público pudo sumarse al homenaje a las víctimas y sus familias en un entorno especialmente significativo.
Esta actuación formó parte de la programación especial con la que el ECOS Festival adaptó el inicio de su décima edición tras el luto nacional decretado por el accidente ferroviario. La organización decidió cancelar los conciertos previstos para el viernes 30 y el sábado 31 de octubre y sustituirlos por dos actos conmemorativos.
El primero tuvo lugar el viernes en la iglesia de Santa María la Real de Aledo, donde los integrantes de Cantoría, bajo la dirección de Jorge Losana, interpretaron seis piezas durante un acto de 25 minutos, con el templo a oscuras y una única vela encendida.
El director del festival, Jorge Losana, señaló que, aunque no era el comienzo previsto para la celebración del décimo aniversario, «la música ha estado donde tenía que estar». Asimismo, agradeció la respuesta del público y la implicación de los artistas en estos dos actos de homenaje.